
¿Quieres verme sonreír?
¡Chiquillo cierra los ojos!
cierra los ojos, recuerda
aquel día que portando
un canastito de fresas,
me acompañaste el camino
desde la huerta a mi puerta.
¡Qué luz tenía ese día!
qué tranquilo sopló el viento,
qué cristalino iba el río
qué reposado en su lecho.
Y tú charla que te charla,
y yo sonriendo y sonriendo,
nerviosos tirabuzones,
en espiral por mis dedos.
Madura estaba la fruta
en mi adolescente pecho;
madura estaba la fruta,
y yo apenas sin saberlo.
Tú seguiste con tu charla,
yo los oídos atentos.
Reflejándose en tus ojos,
una chiquilla sonriendo.
¡Qué corto se hizo el camino
quedando el huerto tan lejos!
¡Chiquillo cierra los ojos!
cierra los ojos, recuerda
aquel día que portando
un canastito de fresas,
me acompañaste el camino
desde la huerta a mi puerta.
¡Qué luz tenía ese día!
qué tranquilo sopló el viento,
qué cristalino iba el río
qué reposado en su lecho.
Y tú charla que te charla,
y yo sonriendo y sonriendo,
nerviosos tirabuzones,
en espiral por mis dedos.
Madura estaba la fruta
en mi adolescente pecho;
madura estaba la fruta,
y yo apenas sin saberlo.
Tú seguiste con tu charla,
yo los oídos atentos.
Reflejándose en tus ojos,
una chiquilla sonriendo.
¡Qué corto se hizo el camino
quedando el huerto tan lejos!