
Hoy, tus besos en estampida
atronan la pradera de mi boca.
Se precipitan en manada hacia el abismo que yace
justo al linde de mis labios.
Tus besos hoy, como caballos espantados
me atraviesan,
me desocupan,
me huyen,
me ausentan,
remontan tanto río de mi saliva...
Hoy, tus besos en estampidas
resecan mi garganta con su nube de polvo;
ausente de humedad, mi lengua seguirá sus pasos
y justo al linde de mis labios, mordiéndose las ganas,
mis besos, a flor de piel, perecerán contigo.
