
Si tu pasión me arañase
la piel que cubre mis versos,
me sangrarían despacio
gota a gota los te quiero.
¡Cuántas las palabra blancas!
¡Cuántos los soníos negros!
Que si tu amor trae el día
van mis noches padeciendo,
como viudas esposas
entre dolores y duelos.
¡Ay, de este amor que aprisiona
en la cárcel de los miedos!
Qué larga la madrugada
para este cuerpo sin dueño,
que arañado con pasión
me va desangrando a versos!
Cuánta soledad a solas
pa tormento del tormento.