ESPALDA DE PAPEL

Mi foto
Cádiz, Andalucía, Spain
canastera de versos, alma de mujer... deseo tener las alas de la poesía. Espero de ti amigo lector, me sigas por este mundo mágico de la palabra. Aquí mis sueños, aquí mis desvaríos desde la cordura y la locura de ese alma que pretende no serte ajena. Espalda de papel. A flor de agua. Con el alma en pie. Blog© 2008

jueves, 21 de agosto de 2008

Lo que es mío

Son mías las madrugadas de insomnio,
al igual, las pinceladas malvas
del alba, que traen al fin el sueño
a mis párpados perezosos
esas,…también son mías.

Es mío el calor que en la noche
se deposita en el sexo
mientras duerme ausencias.

Es mío el recuerdo de tu tacto
imponiéndose a la mirada de los ojos,
ascendiendo a los montes de mi mapa
marcados cortafuegos,
por la presión de tus dedos.

La rotundidad de mi vientre es mía,
el verde desde el que te miro
ese que era tu océano es mío.

El aliento escapado de entre mis labios
semiabiertos, expirando suspiros,
continuamente pronunciando,
convenciéndome, de que no me perteneces,
ese...ese desaliento, también es mío.

Todo es mío menos tú,
y menos yo… que soy tuya.


domingo, 3 de agosto de 2008

El leve peso de mi almohada

Anoche,
coloqué la almohada sobre mi cuerpo.
La abracé tan estrechamente
que hasta me pareció sentirle latidos por dentro.
Yo no sabía que las almohadas tienen corazón.

Anoche,
abarcando su ternura entre mis piernas
le fui musitando mis silencios,
se invadió de ellos el aire que nos separaba,
zozobraba inquieto por nuestros costados.
tan estrecho se hizo el contacto…

Anoche,
abrazada a mi almohada
entre el jergón y ella jadeaba un desconsuelo.
Anoche, mientras me comía mi almohada a besos,
bajo su leve peso creí morir de soledad.
Yo desconocía que las almohadas consuelan y aman
como nadie en este mundo.




miércoles, 30 de julio de 2008

A veces

A veces siento hambre de olvidarte,
pero te cobijo entre los pliegues de mis alas
y allí, donde me impides el vuelo,
soy paloma herida
esperando de tu mano alimentarse.

A veces me entran ganas de cegarte
mientras sesgo hacia ti la acuciante mirada,
ausencias de unos ojos, no caben bajo las alas de la paloma
que enfebrecida enajenada,
espera en tu mirada contemplarse.

A veces me propongo el desasirte
y desnuda de tu piel, encerrarme tras los siete cerrojos del olvido
del óxido y del tiempo...
como hembra/ paloma desahuciada…
ya tan sólo llorarte.

Pero a veces,
¡ay de mí¡ cuando a veces me descuido
y te retengo
ansiosa, por besar el cielo azul
que nos cubra bajo su bóveda
y nos deje atravesarlo con un vuelo en armonía,
porque tú,
tú te me desprendes una vez más;
en pleno vuelo
te me desprendes
y yo,
yo te persigo en vertical caída hacia el abismo
alejándome de mis a veces, alejándome de mí.


jueves, 17 de julio de 2008

Mi voz.

Mi voz se interna en la garganta,
mi voz ya no es ni la sombra de lo que era.
No es voluta, ni ritmo, ni pausas;
ni le sabe a nadie a menta, ni a canela,
ni suena a madrugadas de tintes amantes.
Mi voz es ahora un pictograma para ciegos;
mi voz ya no es nada.
Apagada voz esta que huye por el túnel de los tropiezos
y cae y cae hacia sus adentros,
aliviada tan sólo por las alas, que
tomó prestadas del eco de tu risa
pueril…cómplice…mágica…
Mi voz se huye hacia abajo
porque no te encuentra hacia arriba,
y prefiere morir en la mitad de un instante
quebrada de vacío,
como mueren los besos expropiados,
que buscar mi lengua que no puede pronunciarte
porque la tengo cosida al paladar.
Y es que no pueden mis labios pronunciarte
porque están cosidos a tu silencio.


miércoles, 16 de julio de 2008

Ante el espejo.



Y ante el espejo,
una pareja con estampa posa desnuda.
El tiempo silencia y se detiene
y se recrea...contemplando,
cuánto de Dios hay en ellos.


domingo, 13 de julio de 2008

Hoy tus besos.


Hoy, tus besos en estampida
atronan la pradera de mi boca.
Se precipitan en manada hacia el abismo que yace
justo al linde de mis labios.
Tus besos hoy, como caballos espantados
me atraviesan,
me desocupan,
me huyen,
me ausentan,
remontan tanto río de mi saliva...
Hoy, tus besos en estampidas
resecan mi garganta con su nube de polvo;
ausente de humedad, mi lengua seguirá sus pasos
y justo al linde de mis labios, mordiéndose las ganas,
mis besos, a flor de piel, perecerán contigo.


martes, 8 de julio de 2008

Noches de ronda. Diario del miedo.

Cada noche, en vigilia,
te contemplo mientras duermes.
Como dos enredaderas, treparían mis manos de tus caderas a tu pecho,
del pecho hasta tus labios, de los labios hasta tu aliento.
Quisiera dormirme apacible junto a ti
pero no puedo.
Yo te trasnocho.
Detengo la mirada en tus puños relajados,
en la mandíbula serena,
en tus párpados cerrados.
Es mi momento de descanso pero,
aún así, yo te trasnocho.
Te giras hacia mí, te presiento,
tengo miedo a que despiertes …contengo la respiración,
aprieto los ojos, no me muevo.

Como un mal sueño amanece,
de nuevo los insultos, los golpes, la humillación;
me pregunto:
de qué madera estoy hecha.

Te observo desde la cocina,
desmadejado sobre el sofá, vaso tras vaso vas hundiendo tu rostro.
Niegas con la cabeza sostenida entre tus manos.
Te veo llorar.
Y en el fondo me duelen más
tu alma enferma, tus ojos arrepentidos, que mis pómulos amoratados.

Los niños juegan encerrados en el dormitorio,
nuestro perro no sale de su caseta, desde allí ladra al cartero,
y a mí, me comienzan a temblar las manos mientras sirvo la ensalada.
Creo que no está bien aderezada,
te enfadarás por ello.

Por unos segundos se me acota el tiempo de mi miedo
y me vuelvo a preguntar... de qué madera estoy hecha.


Para todas las mujeres que sufren la violencia de género. Para que sepan que están hechas de maderas nobles, que pertenecen a un bosque lleno de vida y que nada ni nadie debe talarles ni el cuerpo ni el alma.